LA BIOSEGURIDAD NO SE IMPROVISA. Las amenazas biológicas no desaparecen entre crisis. La respuesta no puede depender de improvisar cuando llega un barco, avión o el paciente. Necesitamos unidades preparadas, entrenamiento correcto del personal, mejoras en la seguridad laboral, bioseguridad integrada y coordinación real.

¿Qué no se debe hacer ahora?

1. No se debe politizar el riesgo.

2. Ni minimizarlo.

3. Ni se debe transmitir una falsa seguridad.

4. Tampoco convertir a los pasajeros en una amenaza social.

Sin embargo, los errores en bioseguridad se traducen en contagios y aumento del riesgo. A las personas hay que informarlas correctamente para que no vayan desinformadas, estresadas o que piensen que no hay riesgo. Por su parte, las personas debemos ser responsables con nuestro bienestar y el de aquellos que nos rodean.